Azar, ajedrez y jaque mate: palabras de dados y tablero
«Azar» viene del árabe az-zahr, el dado; «ajedrez» y «jaque mate», del persa. Tres palabras cotidianas que llegaron con los juegos de mesa medievales.

Cada vez que alguien habla de un «juego de azar», mueve una pieza de ajedrez o anuncia «jaque mate», está repitiendo, sin saberlo, palabras que viajaron miles de kilómetros y varios idiomas antes de instalarse en el español. Las tres nacieron sobre una mesa de juego —unos dados, un tablero— y llegaron a Europa por la misma puerta: el mundo árabe y persa medieval. Esta es la historia de cómo un dado con una flor tallada y un rey acorralado terminaron en nuestro vocabulario de todos los días.
«Azar»: un dado con una flor
La palabra azar viene del árabe az-zahr (الزهر), que significaba «flor». La conexión, a primera vista, no tiene sentido: ¿qué relación hay entre una flor y la suerte? La explicación está en los dados. En los juegos medievales del Mediterráneo, una de las caras del dado —o de la taba, su antecesora hecha de hueso— se decoraba con una pequeña flor grabada. Los jugadores árabes acabaron llamando al propio dado az-zahr, «la flor», por el dibujo que llevaba.
De ahí el salto fue natural: si el dado era az-zahr, tirar los dados —confiar la partida a la suerte— pasó a ser un asunto «de azar». El español tomó la palabra y la despojó de su sentido botánico: azar quedó como sinónimo de fortuna, casualidad, riesgo. Curiosamente, la misma raíz árabe dejó otro descendiente en español: azahar, la flor blanca del naranjo, que conserva el significado original de az-zahr. Dos palabras hermanas, una para la suerte y otra para la flor, nacidas del mismo dado.
De «azar» a «hazard»: la palabra que cruzó Europa
El viaje de az-zahr no terminó en la península ibérica. Del español azar pasó al francés antiguo como hasard, y de ahí al inglés hazard. En inglés, la palabra empezó designando un juego de dados medieval llamado precisamente hazard, y con el tiempo se cargó del sentido de «peligro» o «riesgo» que hoy tiene: un hazard es un peligro, y algo hazardous es arriesgado. Es un recorrido parecido al de tantos arabismos que el español regaló a media Europa, como contamos en el origen de la palabra «álgebra», otra voz que empieza por el delator prefijo al-.
Así, cuando en inglés se habla de a game of hazard o de una sustancia hazardous, y cuando en español decimos «azar», estamos usando la misma palabra: el nombre árabe de un dado con una flor tallada.
«Ajedrez»: de la India a Bagdad y a España
El ajedrez tiene un pedigrí aún más largo. Su antepasado nació en la India, hacia el siglo VI, con el nombre sánscrito chaturanga, que significa «las cuatro partes» o «los cuatro cuerpos del ejército»: infantería, caballería, elefantes y carros, las cuatro divisiones militares representadas en el tablero.
De la India, el juego pasó a la Persia sasánida, donde chaturanga se transformó en chatrang. Cuando los árabes conquistaron Persia, adaptaron la palabra a su fonética —les faltaban algunos sonidos— y quedó como shatranj (شطرنج). Con la expansión islámica, el juego y su nombre llegaron a al-Ándalus. El árabe ash-shatranj (con su artículo al- pegado, como en tantos arabismos) se castellanizó pasando por formas medievales como acedrex y axedrez, hasta llegar al moderno ajedrez. La misma ruta —India, Persia, mundo árabe, península ibérica— que siguieron los números que hoy usamos y la idea del cero, como recordamos en por qué el año cero no existe.
«Jaque»: el rey persa escondido en el tablero
La palabra jaque —el aviso de que el rey está amenazado— viene directamente del persa shah (شاه), que significa «rey». Es el mismo shah de los emperadores persas. Decir «jaque» equivale a gritar «¡el rey!»: avisar de que la pieza más importante está en peligro. En español medieval la palabra era xaque, y de ahí pasó a jaque.
Ese shah persa se coló en más idiomas de los que parece. En inglés dio check (el jaque del ajedrez), y de ahí, por caminos financieros, salieron cheque —el papel que «verifica» un pago— y hasta exchequer, el tesoro británico, que debe su nombre al paño cuadriculado como un tablero de ajedrez sobre el que se hacían las cuentas. Un rey persa del año 600 late todavía dentro de la palabra con la que hoy se nombra un talón bancario.
«Jaque mate»: ¿el rey ha muerto?
Y llegamos a la frase que cierra toda partida. Durante siglos se ha repetido que jaque mate significa «el rey ha muerto», interpretando mate como el árabe mata, «murió». Es una explicación bonita, pero probablemente errónea.
La expresión original es el persa shah mat. En persa, mat no significa «muerto», sino «indefenso», «atónito», «sin escapatoria». Shah mat quería decir, más bien, «el rey está atrapado» o «el rey se ha quedado sin salida», que es exactamente lo que ocurre en el tablero: el rey no muere, sino que queda acorralado sin ninguna jugada legal posible. Fueron los hablantes de árabe quienes, al adoptar la frase persa, la reinterpretaron a partir de su propia palabra mata («morir») y le colgaron el sentido mortuorio que aún arrastra. Un malentendido lingüístico de hace mil años que seguimos repitiendo cada vez que tumbamos el rey del rival, del mismo modo que arrastramos leyendas falsas sobre otras palabras, como vimos en «asesino» y la leyenda del hachís.
Tres palabras, una misma partida
Azar, ajedrez y jaque mate resumen un viaje cultural extraordinario. Un dado con una flor en la costa árabe, un juego de estrategia inventado en la India, un rey persa acorralado sobre un tablero: tres objetos de mesa que, al cruzar fronteras, se convirtieron en palabras cotidianas. El español las heredó casi todas del árabe, y desde el español muchas siguieron viaje al francés y al inglés. Cada vez que jugamos —o simplemente hablamos de suerte y de riesgo— repetimos, sin saberlo, el eco de aquellas partidas medievales. Y no son las únicas: buena parte de nuestro vocabulario esconde historias así, como la del matemático de Bagdad que dio nombre al «algoritmo».
Referencias
- «azar», Diccionario de la lengua española (RAE). dle.rae.es
- «Hazard», Online Etymology Dictionary. etymonline.com
- «Shatranj», Wikipedia. en.wikipedia.org
- «Checkmate», Online Etymology Dictionary. etymonline.com
¿Te gustan las historias detrás de las palabras? Sigue con el origen de «álgebra» o explora toda la serie de etimología.
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