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Etimología·Salud·Historia··3 min de lectura

El origen de la palabra vacuna: la vaca escondida

La palabra «vacuna» viene del latín vacca, «vaca». Edward Jenner la acuñó al descubrir que la viruela de las vacas protegía contra la mortal viruela humana.

El origen de la palabra vacuna: la vaca escondida

Cada vez que alguien habla de una vacuna —contra la gripe, el sarampión o un virus nuevo— está pronunciando, sin darse cuenta, la palabra latina para «vaca». No es una coincidencia curiosa ni un juego de palabras: el término nació literalmente de las vacas, y detrás hay una de las historias más importantes de la medicina. Antes de que existieran las vacunas, hubo, muy en serio, vacas.

Una enfermedad que aterrorizaba al mundo

Para entender de dónde viene la palabra hay que recordar de qué nos salva. Durante siglos, la viruela fue una de las enfermedades más temidas del planeta: se calcula que solo en el siglo XX mató a unos 300 millones de personas, y a quienes sobrevivían solía dejarles la piel marcada de cicatrices de por vida. No respetaba clase social: mató a reyes, emperadores y campesinos por igual.

La única defensa antigua era la variolización: inocular a una persona sana con una pequeña cantidad de pus de un enfermo leve, con la esperanza de provocar un caso suave que dejara inmunidad. Funcionaba a veces, pero era arriesgado: no pocos morían por el propio «tratamiento».

La observación de las lecheras

Aquí entra en escena Edward Jenner (1749–1823), un médico rural del condado inglés de Gloucestershire. En el campo circulaba una creencia popular: las ordeñadoras que habían contraído la viruela de las vacas (una versión leve que producía ampollas en las ubres del ganado y en las manos de quienes las ordeñaban) parecían no enfermar nunca de la temible viruela humana. Se decía incluso que las lecheras tenían la piel especialmente bonita porque nunca quedaban picadas de viruela.

Jenner decidió poner a prueba la idea. En mayo de 1796 tomó material de las ampollas de una ordeñadora llamada Sarah Nelmes, que se había contagiado de una vaca, y lo inoculó a un niño de ocho años, James Phipps. El pequeño tuvo una molestia pasajera. Semanas después, Jenner le inyectó viruela humana real, algo impensable hoy por razones éticas: el niño no enfermó. La protección funcionaba.

Cuando la vaca entró en el diccionario

Jenner necesitaba un nombre para aquello. Al agente de la viruela bovina lo bautizó en latín Variolae vaccinae, literalmente «viruela de la vaca», usando el adjetivo vaccinus, «de vaca», derivado de vacca. En 1798 publicó su tratado con ese término en el título, y de ahí saltaron al lenguaje común las palabras «vacuna» y «vacunación». El español heredó vacca directamente en «vaca» y «vacuna», así que en nuestro idioma el parentesco es aún más transparente que en otros.

Es un caso parecido al de otras palabras cuyo origen olvidamos por completo, como cuando descubrimos que «nostalgia» fue un diagnóstico médico o que «algoritmo» era el apellido de un matemático. La lengua guarda fósiles de historias enteras dentro de palabras cotidianas.

De la viruela a todas las vacunas

Durante casi un siglo, «vacuna» significó solo una cosa: la protección contra la viruela con material de vaca. El giro llegó en 1881, cuando Louis Pasteur propuso, en un congreso médico en Londres, extender el término a todas las inmunizaciones que se estaban desarrollando —contra el cólera de las gallinas, el ántrax o, poco después, la rabia—, como homenaje a Jenner. Fue Pasteur quien convirtió «vacuna» en la palabra general que usamos hoy, aunque ninguna de esas nuevas vacunas tuviera ya nada que ver con las vacas.

El resultado de aquella cadena que empezó en las ubres de una vaca fue enorme: la viruela se convirtió, en 1980, en la única enfermedad humana erradicada por completo gracias a la vacunación. Otras luchas médicas siguieron caminos igual de sorprendentes, como la corteza que se convirtió en gin tonic y en remedio contra la malaria.

Así que la próxima vez que te vacunes, recuerda que la palabra que designa uno de los mayores logros de la humanidad es, en el fondo, un recuerdo agradecido a un animal de granja. Antes de las vacunas, de verdad, hubo vacas.

Referencias

  1. «Edward Jenner», Encyclopædia Britannica. britannica.com
  2. «A Brief History of Vaccination», Organización Mundial de la Salud (OMS). who.int
  3. «Smallpox vaccine», Wikipedia. en.wikipedia.org
  4. Douglas Harper, Online Etymology Dictionary, s. v. «vaccine». etymonline.com

¿Te gustan las historias detrás de las palabras? Sigue con el origen de «algoritmo» o explora toda la serie de etimología.

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