Neomano
← Volver al inicio
Tecnología·Historia·Curiosidades··4 min de lectura

El primer virus de computadora se llamaba Brain

En 1986, dos hermanos de Lahore crearon Brain, el primer virus para PC. No borraba nada: protegía su software y dejaba su nombre, dirección y teléfono.

El primer virus de computadora se llamaba Brain

El primer virus de computadora que se propagó por el mundo no venía de un laboratorio secreto ni de un genio anónimo del crimen. Nació en una pequeña tienda de informática de Lahore, Pakistán, lo escribieron dos hermanos de veintitantos años y, en lugar de esconderse, dejaba en cada disco infectado sus nombres, su dirección y hasta su número de teléfono. Se llamaba Brain, y en enero de 1986 empezó a viajar de disquete en disquete por medio planeta.

Dos hermanos y una tienda de software

Basit Farooq Alvi, de 19 años, y su hermano Amjad regentaban Brain Computer Services, un negocio de informática en Lahore. Entre otras cosas, programaban software médico y lo vendían a clientes locales. El problema era el de siempre: sus programas se copiaban sin permiso y circulaban de mano en mano en disquetes piratas, sin que ellos vieran un centavo por esas copias.

Su idea fue tan ingeniosa como involuntariamente histórica. Escribieron un pequeño programa que se pegaba a los disquetes y que, al copiarse el disco, se copiaba también a sí mismo. La intención declarada, según contaron después a la revista Time, era rastrear la piratería de su software médico y disuadir a quien lo copiara. No pretendían destruir nada: querían dejar una marca.

Cómo funcionaba Brain

Técnicamente, Brain era un virus de sector de arranque (boot sector). En los disquetes de la época, el primer sector contenía el código que la computadora leía al encender con el disco puesto. Brain reemplazaba ese sector por una copia de sí mismo y movía el arranque original a otra parte del disco, marcándolo como «defectuoso» para que nadie lo tocara.

El resultado es que el virus se cargaba en memoria antes que el sistema operativo cada vez que se usaba un disquete infectado. Desde ahí, infectaba en silencio cualquier otro disquete que se insertara. Como además ocultaba su rastro —si intentabas leer el sector de arranque, Brain te mostraba el original limpio—, se lo considera también el primer virus «sigiloso» de la historia de los PC. Cambiaba, eso sí, la etiqueta de volumen del disco a «©Brain», una firma discreta para quien supiera mirar.

Un virus con dirección y teléfono

Lo más asombroso hoy es que Brain no ocultaba a sus autores: los anunciaba. Dentro del código, en el sector infectado, había un mensaje que decía, en inglés:

«Welcome to the Dungeon © 1986 Basit & Amjad (pvt) Ltd. BRAIN COMPUTER SERVICES, 730 Nizam Block, Allama Iqbal Town, Lahore-Pakistan… Beware of this VIRUS… Contact us for vaccination…»

Es decir: «Bienvenido a la mazmorra… Cuidado con este VIRUS… Contáctanos para la vacunación», junto con la dirección real de la tienda y varios números de teléfono. Los Alvi esperaban que quien encontrara el virus los llamara para que le «limpiaran» el disco. Lo que no imaginaron fue cuánta gente terminaría llamando: el programa se difundió mucho más lejos de lo previsto, y durante años recibieron llamadas de usuarios furiosos desde Estados Unidos y Europa. Al final tuvieron que cambiar sus líneas.

De Lahore al mundo

Brain se coló en el extranjero a través de disquetes que viajaban en maletas y sobres: estudiantes, turistas y programas copiados. Entre 1986 y 1989 infectó, según las estimaciones, al menos 100.000 discos en Estados Unidos, y apareció desde Arabia Saudita hasta Indonesia. En 1988, la Universidad de Delaware sufrió un brote sonado que ayudó a poner el tema en los titulares. No causaba daños graves —a lo sumo ocupaba espacio y ralentizaba el acceso al disco—, pero demostró algo inquietante: un programa podía reproducirse solo y cruzar fronteras sin que nadie lo dirigiera.

Ese susto fundó, de hecho, toda una industria. La necesidad de detectar y eliminar programas como Brain dio origen al negocio del antivirus. Igual que ocurrió con el primer correo basura de la historia, un experimento aparentemente inofensivo abrió la puerta a un problema enorme que todavía nos acompaña.

El epílogo más raro: siguen ahí

A diferencia de tantos creadores de malware que acabaron en la clandestinidad o en la cárcel, los hermanos Alvi nunca huyeron: la dirección del virus era, literalmente, su oficina. Décadas después seguían operando desde Lahore, ahora al frente de Brain Telecommunication, uno de los mayores proveedores de internet de Pakistán. Cuando periodistas de seguridad los buscaron en 2011, los encontraron en el mismo lugar que figuraba en aquel mensaje de 1986.

Los Alvi siempre insistieron en que su intención no era hacer daño, y es verdad que Brain era casi benigno comparado con lo que vino después. Pero abrió una caja que ya no se pudo cerrar. La historia de la informática está llena de estos giros, como cuando descubrimos que el CAPTCHA terminó perdiendo su propia batalla o el largo camino que llevó de la idea de la palabra «algoritmo» a los programas que hoy gobiernan nuestras máquinas. Brain fue el primero de una larga estirpe: el disquete, sin saberlo, había aprendido a contagiarse.

Referencias

  1. «Brain (computer virus)», Wikipedia. en.wikipedia.org
  2. «Malware of the 1980s: Looking back at the Brain virus and the Morris worm», WeLiveSecurity (ESET). welivesecurity.com
  3. «19 January 1986: the world's first PC virus infection», MoneyWeek. moneyweek.com
  4. «"Brain", the First PC Virus Epidemic, Created in Lahore», HistoryofInformation.com. historyofinformation.com

¿Te gustan las historias de la tecnología? Sigue con la historia del código QR o explora toda la sección de tecnología.

Compartir¡Copiado!

También te puede interesar

Comentarios

Inicia sesión con GitHub para comentar.
Publicidad

Del autor · Software libre

PaloSanto Solutions Telefonía IP empresarial con software libre

Visitar PaloSanto